jueves, 14 de febrero de 2013

Luna y Aurora

Luna y Aurora

Tú eres el rojo de mi corazón y esos latidos espasmódicos, la lluvia ha llegado a mi alma, y el viaje ha sido tan largo, el camino tan sinuoso, tanto desierto han visto mis ojos, que veo ahora tus signos en cada brote de vida,  en el murmullo de pajarillos inquietos, sí, mi inquieto amor, aquí estoy en esta mañana que escampa, el olor del barro y los rayos del sol naciente, corren, corren ellos, y mi andar me lleva a ti, a nuestra choza de las alturas, ríe la bebe tras esas paredes que aún nos separan, y tu voz de arrullos, toco la puerta, abres la puerta verde, verde de mis vísceras, y tú ahí, en el umbral, con la bebe en brazos, las lágrimas de bienvenida, no hay palabras, azorados los dos, la bebe rompe el silencio, me la das para cargarla, Luna y tus ojos cristalinos, Luna y tus cachetes encendidos, mi bebe, mi hija de aroma de campo, y tú Aurora, amor de postales, el cielo abierto nos embriaga, el horizonte, el viaje, la vida, el hogar…palabras y calor, palabras y los tres, rumiando sonrisas.



Again y Transformación


Cielo y Estrella

Ando el camino que me acerca a ti, mis latidos de ritmo africano hieren mi pecho, rojo corazón anhelante soy, regreso luego de mil lunas devoradas por las olas, mi sombra hizo suya la desolación de los desiertos, pero mis ojos tan viejos parpadean aún, y así en los brotes de vida te veo, ahí estás amor, en esta lluvia que termina, en el cantar de los pajarillos tan animales, inquietos amor, que entre en ti esta mañana que escampa, este barro y esos rayos del sol imperturbable, que corren a ti, corren a tu encuentro, estoy cerca amor, nuestra choza es el fin de este viaje, tus arrullos en el viento, y la bebe ríe amor, tras esas paredes de choza, toco la puerta de verde visceral, abres con la bebe en brazos, las lágrimas del momento, sin palabras los dos, la bebe aniquila ese silencio, entonces me dejas cargarla al sol, recuerdo Cielo, hijita,  tus ojos cristalinos y tus cachetes colorados, mi Cielo que hueles a campo, a viento del sur, y tú Estrella, ángel de la carretera, el cielo en armas nos sobrecoge, y balbuceo la lejanía, el viaje, la vida y el hogar...palabras y fuego, palabras y dos ángeles, sonrisas, rumiamos sonrisas.


Cuál de las 2 versiones les parece que se acerca más a la fluidez de la imagen???

viernes, 19 de octubre de 2012

HAMMMER, HAMMER (FRAGMENTOS)


Les muestro fragmentos de lo que quise que fuera un ensayo sobre la frustración y terminará en novela.

HAMMER, HAMMER

La única certeza absoluta a que puede llegar el hombre es que la vida no tiene sentido
Lev Tolstoi

No hay límite entre la razón y el amor. La nada es el hogar del hombre.
Yo

i.                     AL BORDE DE LA VIDA

…….El día le pareció mejor, a pesar de ser ya las 10 de la mañana de un lunes. Un día más sin trabajo. Su decadencia era vertiginosa. No se afeitaba una semana.  Paseaba entonces desnudo, arreglando en algo el tremendo lío que era su cuarto. Necesitaba hierba, esa era la perspectiva del día. Take me on a trip, murmuraba, satisfecho con una barrida superficial, y haber hecho la cama, Ernesto se sintió sinceramente un poco mejor, con hierba estaría en el paraíso, pensó. Mientras los idiotas trabajan, en esas oficinitas de mierda, yo estoy happy aquí, con mis cosas, pensando en mis cosas, decía, y si Marthita aflojase el calzón, eh je je, imaginaba, él estaba ahí en su cuartito celeste , en los suburbios de Ciudad Progreso, viviendo su propio Woodstock……

……. hay Marthita, tú a estas horas estás en tu universidad, especulaba, tú qué quieres ser secretaria ejecutiva, reía, y para qué, para qué, preguntaba, verga, verga, se tocaba, los hombres desnudos dicen la verdad, sentenciaba……

……………Autos estacionados en manada, signos de ciudad, rojos intensos, amarillos obnubilantes, azules mar interior, gris señorial, y demás, más obra de un pintor amateur que realidad, calle de las profundidades de Ciudad Progreso, árboles de brazos abiertos, en sus caras viejas, hojas de verde indefinido, una rata muerta de dientes de suegra, dos perros adecuadamente chuscos, buscándose la vida, se alejaban con sus miradas extrañamente cálidas, los entiendo amigos, yo mismo soy mitad perro, somos del tipo maldito, y ya se iban a perderse en el horizonte, Ernesto no lo resiste y les arroja piedras, acierta, corran putos, se jaraneaba………….

…….., ummm, sólo una cosita Anita, dime -campeonemos, piensa él- ¿tú no serás quien siempre está mirando cuando camino desnudo en mi jardín?, Anita paralizada, las palabras mueren antes de salir de ella, tranquila nomas,…….






así como lo he puesto no se entiende nada, lo que me interesa es mostrar el estilo, es decir la forma y el movimiento, por el momento , por el momento...

publicaré más si veo que es pertinente, :)



miércoles, 15 de agosto de 2012

Corazón hollinado


Pinchazos al corazón, de lo más reales, de lo más dolorosos. La noche está tan fría como podría estarlo. La música está tan alta como le está permitido, el cielo está tan amoratado como debería estarlo, hoy, hoy mi lindo recuerdo. Las mañanas, me arrastran a seguir, y seguir, es mi vida una escritura automática, una muerte poco generosa, cobrando mis miserias, el sol se oculta y se oculta, y las nubes se imponen y se imponen, jugamos entre el fuego de deseos ajenos, los caballos nos llevan a la guerra, quiero decimos, quiero es la palabra de moda, y estos pinchazos al corazón tan reales, como la lluvia que se desplaza entre este teclado. Canta el poeta, y dice sus verdades de humos infantiles, tal vez habla de los pitidos de las teteras oxidadas, del hollín de cocinas fantasmales, de rezos temblorosos, de madera humedecida, de vidrios de una mugre cariñosa, de pequeñas sonrisas animalmente contentas, y me dejan estas reminiscencias mudo, tieso en el frío de esta noche. A qué jugamos al decirnos te quiero. Es muy sencillo imaginar los hubiera, pero lo que no fue no iba a ser. Tenemos que salir de aquí. Tenemos que ir a pelear a las cruzadas, a la guerra contra los partos, usar nuestras ojotas, revivir a los ídolos del ayer, ser más cobrizos que el cobre, los pequeños deleites de este mundo eléctrico, cables que vienen y van, buscamos y buscamos estrellas fugaces a las que treparnos, y seguimos aquí, entre el ritmo de despedida, la nostalgia rítmica de la vacilación, qué queremos probar, demostrar, nuestros sueños ni siquiera podrían pintar las paredes más modestas, y  a pesar de eso no los vivimos, ¿es la vida necesaria?, ¿es necesario el arrepentimiento?, decimos no y no, y la canción terminará, como también lo hará la inspiración. 

viernes, 20 de julio de 2012

Morning in Mosquitoes's town


Morning in town, no dad, no mom, nobody’s near, alone in the hell. Mosquitoes and hatred.  The sound of the train is a torture. I feel like dying, babe. I wanna go home. I wanna go to the river.

Sombras de sangre


Oh, ser de sangre, ser de vísceras, ser de huesos, ser de nervios, ser de la carne.
Oh, extraño animal caído, cuya muerte ha hecho nacer ángeles y dioses.
Oh, misterioso espécimen, que de tu putrefacción pudo aparecer un alma.
Oh, tú, rara cosa, que te amontonas de a miles,
cerca a por donde los ríos fluyen, a por donde la noche es menos fiera.
Oh ser de los dientes y la lengua, cuán diferente serías sin éstos.
Oh ser que quiere mover montañas, performar los relámpagos,
Y hacer desfilar a demás animales y plantas según tus veleidades,
Oh, ser que hasta a las piedras haces hablar,
Oh, ser que gritas oh al saberte humano.

Las amargas rosas – O la carta que nunca se entregará.


I
 Y veo ese brillo elemental en tus locos piercings mientras abres la boca,
y tras de ti el follaje de ese nuestro viejo árbol retorcido de dolor,
la brisa marina resfriándolo todo y el sol enrojeciendo la vida,
y siento que los metalitos le van bien a tu mirada de centelleante color.
Eres de esos ángeles que han venido expresamente a este mundo a matar,
eres la chica del puñal inesperado, de rosa en mano y sonrisa fácil.
Cuando regreso de los viajes de mi mente, ahí perdido en la Lima más inhóspita,
vienen a mí las sensaciones que me causan aún tu cuerpo.
La imposibilidad de atraparte en estas míseras palabras.
¿Cómo repetir el movimiento de tu sensualidad en estas delgadas formas negras?
El ritmo de tu respiración es mi máximo ideal estético.
¿Podría mi sangre coagulada ser cincelada e imitar las formas de tu risa?
El arte de repetirte.
Adivinaría en las sombras más tenues el salvajismo de tus cabellos.
Aún hoy, aún hoy.

II
Y regreso a aquel instante en el que el mundo se detuvo.
Bienvenida entonces la noche peligrosa,
bienvenidos sean los mensajes crípticos,
oh, bienvenidas sean las miradas significativas,
bienvenida mi perdición en el tacto de tus manos,
bienvenida, mi luz, mi tartamudez de redomado idiota.
Te pienso, tecleando esos instantes,
liberando al viento el paso de los días,
y no olvidando así tus gestos de pequeña-payaso,
los signos de la esperanza.
Es que tenías que ser tan malditamente bella.

III
Ayer pase la noche en la intemperie del parque frente a tu casa,
el frío puede ser un buen remedio para el amor.
Esperando que fueses al trabajo, bien de mañana,
espere y nunca saliste, sólo tus padres,
y pasó así la tarde,
y ya en la noche viendo la perspectiva de continuar en las mismas me fui.
Luego, esta mañana, al despertar, me entere que habías viajado.

IV
Mi vida se puede resumir en una larga serie de discronías.
Las estupideces las suelo cometer después, nunca en ese “antes” de los valientes.
Quedan en ese nuestro lugar las amargas rosas,
La muerte de un verano,
Y estas palabras extemporáneas.

V
Fuimos dos animalitos perdidos en tierras áridas,
nos protegimos, y avanzamos juntos,
el camino nos unió y el camino nos separó.
Entonces hoy digo Mañana!,
Hoy digo Adelante!,
Hoy digo adiós a nuestros besos simiescos…

VI
Una de esas palomas que siempre me rondan choca contra la ventana de mi tercer piso,
Es hora de terminar esta carta,
la naturaleza te puede dar buenos sustos si no la dejas en paz,
y el chocar de mis dedos en las teclas parece hoy algo de lo más antinatural,
de lo más infame,
me detengo o vendrán todas las palomas del mundo,
y tendré vidrios rotos, rotos, centellantes,
como tu mirada, como tu mirada…

miércoles, 4 de julio de 2012

DIGRESIONES EN EL BOSQUE

I.

Tú que a tus veintitantos hablas de tus grandes desilusiones, no hables falsamente, nosotros estamos más allá de esos juegos dramáticos.
Nosotros que bebemos el buen vino barato, niños pobres que podemos pagarnos un taxi para regresar  a casita, bien tranquilos regresamos, luego lueguito de nuestras borracheras, a la camita calentita ¿A qué juego de rostros fieros podríamos pertenecer? Zarathustras de clase media.
Pequeñas desilusiones, no tenemos mayores certezas. Los cigarrillos pueden afectar el buen tino.
Pequeños sufrimientos de piso de parquet. Pequeños dolores de cumpleaños con payasos. Pequeños recuerdos de niños de zapatos ortopédicos. Pequeña vida.
Y sin embargo...

II.

Y sin embargo sabemos que de nosotros siempre es posible hablar algo más. Si bien nuestras miradas han perdido parte de ese brillo alucinante, de ese brillo de travesura, bien podemos decir que nuestros "como quisiera" aún son auténticos.
No hables falsamente. Ahora que es de noche en el bosque, no podemos quejarnos de nuestras provisiones. Vamos bien, tenemos linternas. A pesar de nuestras pequeñas muertes diarias, a pesar de ellas. En los claros del bosque el sol de la mañana seguirá regresando. Oh, nosotros, los pequeños ladrones, los pequeños comediantes.
Y nuestros veintitantos años de zapatillas de marca hay que vivirlos más relajadamente. Lo nuestro no es la competencia de egos.

III.

Oh dichosas almas grandes, Oh Nicanores Parras en proyecto, espero que sus gastritis al menos sean auténticas. Oh, como adoro tu cara de Juana de Arco Social. Oh, mi querida, todas las chicas te aprueban, con tu aire a Patti Smith, mi mensajera del infierno de oficinas de focos amarillos. Oh, ángel de luz, qué haces entre manos toscas. Escribes sobre el olor a bosta, en tus revoluciones de papel, y te desmallas si pisas mierda, o si el atrevido polvo osa manchar tus zapatos.
Tú, tú que tienes todas las respuestas en una frase, tú  y tus refranes de abuela, tú y tus disfuerzos de gatita manipuladora...


IV.
Una cría de ciervo cerca, tengo que interrumpir, es hora de cazar, jeje, tú sabes nuestras claves, sabes a qué me refiero con la cría de ciervo...
Sacó la escopeta, cargo y disparó: matamos para vivir. Lecciones de una pequeña vida. Digresiones en el bosque.